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Los 5 Principios del Yoga
Ejercicio Apropiado
Al contrario que muchos sistemas de ejercicio físico modernos, que
se centran en desarrollar los músculos a través de movimiento
mecánico, los ejercicios físicos yógicos están diseñados para
desarrollar el cuerpo, calmar la mente y llevar al crecimiento
espiritual.
Las asanas, ejercicios físicos yógicos, son posturas estables
que se mantienen durante cierto tiempo. Su objetivo es
principalmente aumentar la flexibilidad corporal y fortalecer los
músculos.
El cuerpo es solamente tan joven como flexible. Los ejercicios de
Yoga India se centran en la flexibilidad y la fuerza de la
espina dorsal. En la columna se encuentra el importante sistema
nervioso. Mantener la espina en un estado saludable de flexibilidad
y fuerza ayuda a aumentar la circulación, de modo que los nervios
reciben la cantidad necesaria de nutrientes y oxígeno. Esto también
tiene efectos positivos en los órganos internos y el sistema
endocrino.
Respiración apropiada
Mucha gente usa solo una fracción de la capacidad de sus pulmones
para respirar. Respiran superficialmente, sin apenas expander la
caja torácica. Sus hombros suelen estar encorvados, padecen de una
dolorosa tensión en la parte superior de la espalda y el cuello, y
sufren de falta de oxígeno.
La respiración yógica es una profunda respiración abdominal.
Lleva aire a la mayor parte de los pulmones, incluyendo la parte
inferior, y asegura que el cuerpo recibe la cantidad de oxígeno
necesaria. Previene además tensiones musculares dolorosas en el
cuerpo, dolores de cabeza y falta de respiración.
Los ejercicios de respiración yógicos controlan la energía vital, o
Prana, en la respiración y ayudan a calmar y controlar la mente.
Relajación apropiada
La vida social moderna hace que sea difícil para mucha gente
relajarse. Muchos incluso han olvidado que descansar y relajarse son
la manera natural de recargar energía. Incluso tratando de
relajarse, la mayoría de la gente malgasta mucha energía física y
mental en forma de tensión. En el curso de un día, nuestro cuerpo
normalmente produce todas las substancias y energía necesarias para
el día siguiente. Pero ocurre a menudo que todas estas substancias y
energía son consumidas en unos minutos por el mal humor,
preocupaciones y tensión innecesaria. Esto lleva a cansancio,
dolores de cabeza y agotamiento y, a largo plazo, puede conllevar
enfermedades serias.
Durante una relajación complete, no se consume ni gasta
prácticamente nada de energía. Solamente un poco de energía se usa
para mantener el cuerpo en condición normal, mientras el resto se
guarda y conserva. Esta relajación recarga físicamente,
mentalmente y espiritualmente y lleva a más abundancia y vitalidad.
Dieta apropiada
La dieta yógica consiste en comidas vegetarianas, puras, simples y
naturales, que son fáciles de digerir. El propósito de comer es
proveer al cuerpo de fuerza vital, la energía cósmica llamada
“Prana”. El mejor plan nutricional para un estudiante de yoga es una
dieta simple de productos naturales y frescos, que evita comidas
demasiado estimulantes como carne, pescado, huevos, cebolla, ajo,
café, azúcar blanco, té (excepto infusiones), alcohol y drogas.
Meditación
Cuando la superficie de un lago está quieta, uno puede ver el fondo
claramente. Esto es imposible cuando la superficie está agitada por
las olas. De la misma manera, cuando la mente permanece quieta, sin
pensamientos o deseos, uno puede ver el “Yo”; esto es llamado
“Yoga”. La habilidad mental para concentrarse es inherente a todos
los seres humanos; no es nada extraordinario o misterioso. La
meditación no es algo que nos tenga que enseñar un Yogi; todos
nosotros disponemos de la habilidad para controlar nuestros
pensamientos.
Podemos controlar la agitación mental a través de dos medios:
concentrando la mente externa o internamente. Internamente, nos
centramos en el “Yo” o la conciencia del “Yo soy”.
Externamente, nos centramos en cualquier otra cosa que no sea el
“Yo” o el “Yo soy”. Generalmente hemos aprendido a centrar la mente
externamente en objetos. Para alcanzar el verdadero y duradero
estado de felicidad y paz, debemos primero aprender a calmar la
mente, concentrarnos e ir más allá de ella. Toda la felicidad
conseguida a través de la mente es temporal y efímera. Si centramos
la concentración de la mente en el interior, en el “yo”, podemos
profundizar la experiencia de la perfecta concentración. Esto es el
estado de Meditación.
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